El hombre primitivo

El hombre primitivo poblaba la tierra hace alrededor de 50000 años, ya conocía el arte del fuego y su inteligencia se empezaba a desarrollar.

Vivían en comunidades con influencias sociales y jerarquías donde se estipulaba un jefe por comunidad. Vivían en cavernas donde cada uno tenía funciones, los hombres más fuertes y valientes se dedicaban a la caza, las mujeres trataban las pieles, recolectaban frutos y otros alimentos, cuidaban de los niños. Los niños a su vez recolectaban leña para mantener el fuego.

La caza la ejercía el hombre y normalmente comían donde cazaban, cazaban piezas menores, pero dependiendo del número de hombres de la comunidad podían llegar a cazar mamuts, bisontes y otros animales de gran envergadura.

El desarrollo del fuego supuso el primer gran cambio en la vida del hombre primitivo, la posibilidad de cocinar los alimentos, tener luz en las oscuras y tenebrosas noches y poder así espantar a las bestias, tener calor en los gélidos inviernos. Prolongó la vida notablemente.

Otro gran cambio en la vida del hombre primitivo fue el descubrimiento y crecimiento de la agricultura.

El descubrimiento de la agricultura desencadenó unos grandes cambios en el estilo de vida, dejaron de ser nómadas que viajaban en busca de nuevos sitios con comida y nuevas cuevas para convertirse en personas sedentarias, las cuales asentaban sus campamentos en un sitio fijo de donde no se moverían.

También supuso el desarrollo de la capacidad de cultivar su propia comida y así no tener que salir a buscarla y tener que enfrentarse a peligros. Establecer asentamientos y tener comida dio la posibilidad a la domesticación de animales.

Comenzó a interesarse por la cultura y la realización de figuras de cerámica y barro las cuales han servido como pistas para mostrarnos a nosotros más sobre sus costumbres y aficiones del día a día del hombre primitivo.